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La evolución de las botas de fútbol

16 octubre, 2019
La evolución de las botas de fútbol

Algunos lo llaman ‘odio al fútbol moderno’, para otros simplemente es la evolución. Pero lo que está claro es que el fútbol no tiene nada que ver con lo que era hace un par de décadas. Como te digo, unos dicen que es para peor, otros para mejor. Como todo en la vida se llama evolución. La sociedad marcha a pasos agigantados y el mundo del fútbol también lo ha notado. Son muchos los aspectos donde se puede notar. Uno de ellos es la evolución que han tenido las botas de fútbol.

En los comienzos

Nos vamos a remontar bastante tiempo atrás. Nos montamos en una nave del tiempo y nos trasladamos hasta los comienzos del invento del fútbol. Allá por finales del siglo XIX. En los inicios del fútbol, en el año 1863, quienes practicaban este deporte utilizaban botas de trabajo. La ejecución era bastante rústica y primitiva, pues aún no existían reglas claras de juego. Así que los atletas se desplazaban con este calzado pesado, duro y muy difícil de manejar.

Las puntas eran de hierro o cascos de acero. Como te puedes imaginar que producían golpes y lesiones. No tenían amarre por lo que esto dificultaba el desplazamiento y más de una bota salía por los aires. Además al ser de cuero, hacían las botas fueran bastante pesadas, llegando a pesar hasta 1 kg y un poco más si estas se mojaban. Era la prehistoria de las botas de fútbol.

Llegan las marcas

Para el año 1900 nacen las primeras marcas Gola y Valsport. Pero a pesar del auge del deporte, los esfuerzos fueron centrados en las dos grandes guerras. No fueron muchos los avances y para 1930, se utilizaban modelos tipo Chelsea Boots con agujetas. Eso sí, las botas de fútbol ya tenían tacos. Gracias a la marca Adidas, en el año 1950 salieron al mercado los botines con tacos roscados intercambiables. Los zapatos tenían suelas de goma o plástico y los tacos eran intercambiables. Por lo que podías utilizar los que necesitaras para cada tipo de terreno. Eran los primeros años del marketing.

Llegan los colores

Las botas clásicas eran de cuero negro, hasta el año 1960 cuando se crearon algunas de otros colores. Aunque la gama no era muy variada se salía de lo común. Unos años después cuando la tecnología hizo posible adaptar materiales a los gustos de los jugadores. Algo que ya nos va sonando porque ahora mismo es lo más de los más entre los futbolistas. Fue en la década entre 1980 y 1990. Años en los que las firmas Nike, Adidas, Puma y Umbro comenzaron a firmar contratos con los jugadores para que utilizaran sus botines.

Llega la tecnología

Pero cuando todo cambia en el mundo del fútbol es cuando se introduce la tecnología. Los avances tecnológicos y la investigación continua de materiales llevó a descubrir nuevos elementos capaces de darle un giro al calzado como era conocido hasta entonces.

Las botas de fútbol han llegado a otro nivel en la última década. Ahora, es posible fabricar zapatos adaptados al deportista. Fabricados con piezas en varios materiales para resguardar la integridad del jugador; es decir, uniendo partes distintas para la planta, empeine, lengüeta y pasadores. Nos ponemos en contacto con Marian Sports para que nos cuenten cuáles son algunas de las características que puedes encontrar en el mercado de botas de futbol. “Ahora se diseñan según la posición que se desempeñe en el campo de juego y son personalizados y ajustados a las tendencias en moda”. Además el peso no tiene nada que ver. Ahora las botas pueden pesar 97 gramos. Incluso algunos poseen chips de rastreo para monitorear vía web o a través de dispositivos móviles el rendimiento de los deportistas.

Hoy en día, incluso los más mínimos desarrollos en la tecnología pueden marcar toda la diferencia. Son herramientas creadas para ganar una ventaja – para ser más rápido que el oponente. Para tener la ventaja en los duelos de agilidad. Para seleccionar el ángulo superior y batir al portero. Las botas de fútbol se hacen ahora para que se adapten como un guante. Como si fueran una extensión del pie, con el objetivo de que se ajusten al jugador de la forma más natural posible.​ Y es así cómo podemos ver como los partidos de fútbol son más rápidos, y jugadores como Messi está mucho más dotados técnicamente. Las botas tienen que adaptarse a los nuevos tiempos y es así como ha sucedido.​