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Los viejos remedios tienen base científica

6 septiembre, 2018
Los viejos remedios tienen base científica

Una de las cosas positivas de criarte con los abuelos en casa es que aprendes muchas cosas que de otra manera no sería posible aprender. Ese conocimiento popular de los abuelos es fruto de años de experiencia, y la mayoría de el proviene de una época en la que los avances tecnológicos quedaban muy lejos.

En lo que respecta a los consejos de salud, no es la primera vez que las personas mayores utilizan métodos caseros para librarse de dolencias. Antes el escepticismo en ir al médico era motivo suficiente para probar todo tipo de remedios caseros, que a la larga se han demostrado que funcionan.

Aunque claro está que todo no es cierto, porque antes se decía que cuando estabas resfriado era bueno tomar wiski, lo que aumentaba la temperatura corporal y podía hacerte entrar en calor. Pero actualmente esto es contraproducente por la ingesta de penicilina, ibuprofeno o acetilcisteína.

En el artículo de hoy vamos a hablar de los beneficios reales del ajo, un alimento que se ha utilizado desde hace siglos para curar enfermedades. Por fin tenemos evidencias científicas de que el ajo es un alimento que además de nutrirnos y darle un sabor especial a las comidas, es capaz de curar enfermedades y protegernos de otras.

Los beneficios del ajo probados científicamente

En primer lugar, El ajo contiene un compuesto llamado alicina, el cual tiene potentes propiedades medicinales El ajo es una planta perteneciente a la familia Allium (cebolla) y está estrechamente relacionada con las cebollas, los chalotes y los puerros. Crece en muchas partes del mundo y es un ingrediente popular en la cocina debido a su fuerte olor y delicioso sabor.

Sin embargo, a lo largo de la historia, el ajo se ha usado principalmente por sus propiedades medicinales y beneficiosas para la salud. Su uso fue bien documentado por todas la grandes civilizaciones, entre las que se incluyen los egipcios, los babilonios, los griegos, los romanos y los chinos

La “cabeza” entera recibe el nombre de bulbo de ajo, mientras que a cada segmento se le llama diente. Aproximadamente, hay 10-20 dientes en un solo bulbo de ajo. La mayoría de los efectos que aporta a la salud se deben a uno de los compuestos de azufre que se forma cuando se pica, machaca o se mastica un diente de ajo. Este compuesto es conocido como alicina y es el responsable del distintivo olor del ajo. La alicina entra en el cuerpo a través del aparato digestivo y viaja por todo el cuerpo, donde emplea sus potentes efectos biológicos.

En segundo lugar, el ajo contiene antioxidantes que pueden ayudar a prevenir el Alzheimer y la demencia. La oxidación causada por los radicales libres contribuye al proceso de envejecimiento. El ajo contiene antioxidantes que sostienen los mecanismos de protección del cuerpo contra la oxidación. Se ha demostrado que las dosis elevadas de suplementos de ajo aumentan las enzimas antioxidantes del ser humano, además de reducir considerablemente el estrés oxidativo en personas con hipertensión. Los efectos combinados de reducción de colesterol y presión sanguínea, así como las propiedades antioxidantes, pueden ayudar a prevenir enfermedades cerebrales comunes como el Alzheimer y la demencia.

En cuarto lugar, el ajo mejora los niveles de colesterol, lo que puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. El ajo puede disminuir el colesterol total y LDL. Para aquellas personas con colesterol alto, los suplementos de ajo pueden reducir el colesterol total y/o LDL aproximadamente en un 10-15%. Tras analizar el colesterol LDL (el “malo”) y el HDL (el “bueno”), parece que el ajo puede reducir el LDL pero no se observan efectos eficaces en el HDL. El ajo no disminuye los niveles de triglicéridos, otro factor de riesgo conocido para las enfermedades cardíacas.

Por último, los compuestos activos del ajo pueden reducir la presión sanguínea. Las enfermedades cardiovasculares, como los infartos o los derrames cerebrales, son las que más muertes causan en el mundo. La presión sanguínea elevada, o hipertensión, es una de las causas más importantes de estas enfermedades. Diversos estudios en seres humanos han demostrado que los suplementos de ajo tienen un impacto significativo cuando se trata de reducir la presión sanguínea en personas con hipertensión.

Estos estudios fomentan la labor de las empresas con experiencia cultivando ajos. Impero Garlic es una empresa agrícola con más de cincuenta años de experiencia como productores y exportadores de ajo, que destaca por ser pioneros en la comercialización e introducción de formatos de venta de ajos al por mayor que hay en supermercados europeos.