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Los mejores proveedores para negocios de ropa

25 febrero, 2017
Los mejores proveedores para negocios de ropa

Como en toda actividad emprendedora, cuando decidimos embarcarnos en la aventura de montar una Tienda de Ropa infantil tenemos que armarnos de valor, energía y perseverancia.

Lo principal es tener las cosas muy claras, investigar el mercado y elaborar un buen plan de negocio. Recuerdo que una de las primeras cosas que hice antes de lanzarme a montar mi propio negocio fue mantener conversaciones con muchas amigas de confianza que habían elegido un destino similar.

Quería conocer sus opiniones e impresiones, si se arrepentían de haber decidido ser empresarias o, si, por el contrario, pensaban que era la mejor elección que habían podido tomar.

Por otra parte, quería saber cuáles eran los errores que habían cometido al principio, y es que, al fin y al cabo, no hay mejor consejo que quien ha recorrido ya tú mismo camino.

Llamé a esta búsqueda “La expedición de las mujeres” y, lo cierto es que la disfruté muchísimo y me hico valorar más lo valientes y fuertes que son algunas de mis grandes amigas.

Lo mejor es que me dieron una visión imparcial, no idealizaban su camino, pero tampoco había dudas o arrepentimiento por el camino que habían tomado. Todas me señalaban, haciendo mucho hincapié en ello, que me olvidara de tener vida propia. “El negocio te va a absorber por completo” me decían.

Sentía un poco de agobio, pero era consciente de que para conseguir ciertas cosas había que hacer ciertos sacrificios. Algunas, las menos que habían dejado sus trabajos para ser madres me daban una visión muy interesante de lo mucho que puedes cambiar con el tiempo, en cuanto a los objetivos que puedes desear. Me decían que nuestro sistema de valores, nuestros objetivos no son fijos, que pueden cambiar de repente, aunque nunca nos lo hubiéramos imaginado.

Me pareció una idea interesante, si bien era mi momento, ese ahora o nunca en el que o te lanzas o ya nunca lo harás.

Al final, decidí lanzarme, sobretodo porque después de trabajar muchos años como encargada de importantes marcas de ropa, el trabajo ya no me desafiaba, no tenía nada que aprender y las condiciones laborales no mejoraban, así que me decidí por abrir mi propia tienda y como me encantaban los niños y me estaba aficionando mucho a la compra online, me pareció buena idea unir ambas.

Por otra parte, la moda infantil es uno de los sectores con más potencial dentro de la moda en Internet. Cada año aumentan las ventas de forma considerable, por lo que abrir una tienda online de este tipo y, si sabes cómo llevarla no es tan difícil que las cosas marchen bien.

El primer Paso para abrir tu propia Tienda de Ropa Infantil

Uno de los consejos que grabé a fuego fue lo importante que era encontrar un buen proveedor, ya que estaba claro que no iba a poder competir en precio con las grandes empresas, pero sí podría hacerlo en calidad dirigiéndome a un público más concreto.

En esto sí que coincidían todas las amigas con las que había charlado sobre el tema. Muchas me señalaban que lo más importante es saber diferencias proveedores mayoristas legítimos de las tiendas minoristas que se hacen pasar por proveedores mayoristas.

Al hablar con ellas me di cuenta de lo importante que era asesorarme mucho y bien antes, por que desconocía elementos que me parecían muy importantes en el proceso de creación de la empresa.

Empecé analizando las diferentes franquicias, me llevó mi tiempo reunir la información para conocerlas.

Al final fui reduciendo mi selección a las que más me gustaban, entre ellas: Prenatal, Baby Cip, Chicco, Canada House, Charanga, Liitle Kings, Mayoral.

Todas estas me gustaban mucho, pero, finalmente me convencí por el Grupo Reprepol, me gustaban mucho sus colecciones, eran muy completas, además de ser una empresa con mucha experiencia en el sector, además de facilitarme sin problema mucha información y dosieres informativo en las que explicaban con total claridad las condiciones del contrato.

Otro consejo, fue que fuera muy cuidadosa y no firmara nada sin la presencia de mi abogado, preferiblemente si es especialista en franquicias, y así lo hice. Si bien, todo empezó a funcionar sin ningún problema.

Al final, pese a no llevar mucho tiempo, no me arrepiento en absoluto de mi decisión y, es cierto que hay muchísimo trabajo, pero la libertad de hacer las cosas a tu manera y ser tu propio jefe tienen también muchas ventajas.