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De niña… a mujer

14 Septiembre, 2016
De niña… a mujer

El verano se acaba lenta pero inexorablemente y llega la hora de ir cambiando nuestro vestuario. Las prendas ligeras dan paso a otras más pesadas porque el frío poco a poco va convirtiéndose en el protagonista de nuestros días y necesitamos una protección mucho más grande para afrontar el invierno que ya se aproxima.

Muchas y muchos solemos aprovechar un mes como lo es el de septiembre para, además de sacar la ropa de invierno, comprar nuevas prendas de cara a la nueva temporada. Esta se convierte en una acción obligatoria cuando se tienen hijos o hijas que de un año para otro han pegado el estirón y necesitan ropa nueva puesto que la vieja ya no les vale.

Esta es la situación que me ha tocado vivir este verano con mi hija. Ha cumplido los dieciocho años y durante este verano ha crecido de manera exponencial. Hace una semana miramos en su armario y mucha de la ropa que en los meses de marzo o abril le estaba bien ya no le valía. ¿Solución? Ir de compras. Pero evidentemente no queríamos ir a cualquier sitio. Era el momento de que mi hija comenzara a vestirse de otra manera. Era el momento de dar el cambio de niña a mujer.

Comenzamos a mirar varias tiendas de nuestra ciudad, pero no había ninguna que nos convenciera especialmente. Fue entonces cuando acudimos a Internet y encontramos una página web llamada www.hhg.es, en cuyo catálogo vimos algunas prendas que nos gustaron para ella. Debido a la variedad de productos que se ofrecían, pudimos hacer una buena compra que nos renovaba el armario. Además de varias chaquetas y jerseys, compramos vestidos y faldas, prendas que ella no había utilizado hasta entonces pero que yo creía que le sentarían bien y le harían parecer una chica más madura y seria.

Durante esta semana que ha pasado desde que hicimos las compras, mi hija ya ha estrenado alguno de sus nuevos modelos y según me ha contado, le han encantado a prácticamente todas sus amigas. Dicen que la ven diferente, más serena, más cordial. Para alguien que está apunto de empezar una carrera universitaria, como es su caso, es importante cuidar la imagen y de esta manera lo ha conseguido con nota.

El cuidado de la imagen, fundamental

Son muchos los estudios que revelan que el cuidado de esa imagen es elemental para que una persona pueda exhibir y demostrar todas sus cualidades y, por qué no decirlo también, minimizar sus carencias.

En este artículo se señala, literalmente, que “una mujer atenta a su cuidado personal transmite confianza y reacciones emocionales positivas”. En un mundo y una sociedad como la actual, este es un aspecto que cada persona debe mimar sobre sí misma. Son importantes temas como los conocimientos que poseemos, la forma de comunicarnos o el uso de gestos, pero no es menos importante la ropa que usamos en según qué contextos. La ropa también habla y dice cosas de nosotros, y por tanto entra dentro de ese elenco de elementos que son importantes para construir una imagen acorde a la que queremos transmitir.