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Coche nuevo y herida de guerra

28 noviembre, 2017
Coche nuevo y herida de guerra

¿Qué es lo que más puede molestar que ocurra cuando tienes coche nuevo? Arañazos… esas temibles heridas de guerra que ocurren mientras aparcas o que aparecen por arte de magia cuando vas a recoger el coche después de haberlo dejado aparcado. Y entonces piensas… ¿por qué a mí? Y es que es la Ley de Murphy, puedes tener un coche viejo durante años y no hacerle ningún tipo de rozadura y luego comprar un vehículo nuevo y estar viendo nuevos arañazos cada dos por tres. Como cuando tienes una herida, que todos los golpes van a ella, pues igual.

Ahora bien, dejando a un lado que cuando esto ocurre nos da un vuelco el corazón, he de decir que todo tiene arreglo. No sé por qué extraño motivo pensamos que pintar una pieza de un vehículo nos va a costar tan caro que es mejor no hacerlo cuando en realidad, si no hay abolladuras ni golpes fuertes, arreglar el desperfecto no sale tan caro.

Por ejemplo, pintar un parachoques, que suele ser lo que más golpes se lleva, puede costarte unos 90 euros de media, aunque suele oscilar entre 70 y 100 aproximadamente. Lógicamente no son tres euros, y a muchos nos puede venir fatal desembolsar 90 euros así como así, pero es una cantidad que se puede ahorrar en poco tiempo, es decir, es viable pintar de nuevo la pieza.

Hay otra opción, que es pintarla uno mismo, pero no la recomiendo porque las posibilidades de que queden gotas antiestéticas o de que pintes lo que no debas es muy grande. Sin embargo, si queréis hacerlo, os daré los siguientes consejos:

  • Acudir con el número de bastidor de vuestro vehículo a una tienda especializada tipo Feubert. Allí os darán un spray con el color de pintura exacto de vuestro vehículo, si lo hay, y si no lo hubiera no os aconsejo seguir con esta idea porque se notará demasiado el remiendo.
  • Una vez tengáis el spray id a un lugar apartado donde no podáis manchar nada y cubrir todas las áreas circundantes de vuestro vehículo menos la pieza a pintar.
  • Alejaos, como mínimo, 20 o 30 centímetros, si veis que es posible alejado un poco más, y empezad a pintar desde lejos. Si os acercáis demasiado la pintura chorreará y dejareis los temidos chorretones.
  • Una vez pintado no toquéis el vehículo en, al menos, 24 horas, y evitad que el viento pueda mover polvo o suciedad que se os quede pegada en la nueva pintura.

Ayuda Profesional

Esos son los mejores consejos que puedo daros si optáis por hacerlo vosotros mismos, pero si de verdad queréis un acabado profesional buscad un taller de chapa y pintura que tenga cabinas de pintura, hornos de secado y demás herramientas de la marca Mercury. Es muy conocida porque deja un acabado perfecto y tienen todas las herramientas necesarias para cubrir las necesidades de los chapistas: desde equipos de pintura completos hasta pistolas aerográficas y demás.

Y es que cambia mucho el resultado final dependiendo de la técnica que se use para pintar y de la herramienta que utilicemos. Si la pistola aerográfica tiene la boca de salida demasiado ancha, la pintura llegará poco diluida al vehículo y la posibilidad de que queden grumos e incluso las gotas de las que hablábamos antes son demasiado grandes.

Hay profesionales, que por ahorrar un poco utilizan pistolas aerográficas de baja calidad y cuando surgen los grumos lijan de nuevo la pintura para retocar por encima el desperfecto. Al final la pieza queda pintada pero cuando la ves con luz natural podrás notar los remiendos perfectamente, algo que con una buena pistola como la de Mercury no ocurre.

Y no olvidéis preguntar si la pintura que van a usar la compran en la casa oficial o la traen de una marca externa porque si es lo segundo y tenéis un color de coche que se sale de lo común, las posibilidades de que no sea exactamente la misa y se note la diferencia aumentan considerablemente. De hecho, hace un par de semanas, un conocido llevó su BMW X5 a pintar y a pesar de que era blanco utilizaron un blanco diferente, algo que con luz solar hace notable la diferencia.

Con todo esto lo que quiero decir es que hay que tener cuidado, que no es sencillo, y que es mejor, lógicamente, no tener que hacerlo, pero que es posible, sobre todo cuando sabes de antemano de una firma especializada que deja resultados casi perfectos.